…aquí mueren 20 Facundos todos los días. Ojalá esta muerte nos obligara a revalorar la vida en sí misma, a recuperar el asombro ante el milagro –no sólo biológico, sino cósmico—que significa cada una de ellas: el triunfo de una chispa, un fosforazo, ante el oscuro silencio de la nada.